¿Qué es el interés compuesto?
Cuando inviertes dinero, obtienes una rentabilidad sobre tu capital. Con el interés simple, esa rentabilidad se calcula siempre sobre el capital original. Con el interés compuesto, cada período la rentabilidad se calcula sobre el capital original más todos los intereses ya generados. Los intereses generan intereses. Y esos nuevos intereses generan más intereses.
En lenguaje llano: es como una bola de nieve que rueda cuesta abajo. Al principio crece despacio; con el tiempo, acumula tanto que el crecimiento se acelera solo.
Interés simple: 10.000 € × 7% × 20 = 14.000 € de intereses → total 24.000 €.
Interés compuesto: los mismos 10.000 € crecen hasta 40.387 €: 30.387 € de intereses, más del doble que con interés simple.
La diferencia la crea reinvertir los intereses año tras año.
La fórmula
Para un capital inicial (C₀) a una tasa de interés anual (r) durante n años, el capital final (Cₙ) es:
Con aportaciones periódicas (a por período), se añade el valor futuro de una renta: Cₙ = C₀×(1+r)ⁿ + a×[(1+r)ⁿ − 1] / r
La clave está en el exponente n: cuando el tiempo crece linealmente, el capital crece exponencialmente. Doblar el tiempo de inversión no dobla el resultado; lo multiplica de forma no lineal.
El efecto del tiempo: la variable más poderosa
En el gráfico siguiente puedes ver cómo evoluciona la inversión de nuestro ejemplo (10.000 € + 300 €/mes a 7% anual) año a año durante 20 años. Fíjate en la aceleración de la curva de intereses en los últimos años:
Observa cómo en los primeros años los intereses son una parte pequeña del total. A partir del año 12–13, los intereses empiezan a superar lo aportado. Al final de los 20 años, de cada euro acumulado más de la mitad proviene del interés compuesto.
Ejemplo con números reales: 10.000 € + 300 €/mes a 7% en 20 años
Misma rentabilidad histórica aproximada del MSCI World (7% anual). Mismo ejemplo que usamos en todo el módulo de inversión:
En este ejemplo has invertido 82.000 € de tu bolsillo y el mercado ha añadido 114.665 € más —casi 1.4 veces lo que pusiste tú. Ese es el poder del interés compuesto con un horizonte de 20 años.
Empezar 5 años antes (desde el año 1 en lugar del 6) supone pasar de aportar 300 €/mes durante 20 años a 300 €/mes durante 15. El resultado con 15 años sería ~123.500 €.
Esos 5 años extra representan 73.000 € más de capital —y solo has aportado 18.000 € más. El tiempo trabaja más que el dinero.
Los enemigos del interés compuesto
El interés compuesto tiene tres adversarios que erosionan la acumulación:
- La inflación: si la inflación es del 2,5% y tu inversión rinde el 3%, tu rentabilidad real es solo el 0,5%. El poder adquisitivo crece muy despacio. Para vencer a la inflación necesitas rentabilidades superiores a ella.
- Las comisiones (TER): ya vimos que 1,60% de diferencia en TER (0,20% vs 1,80%) cuesta 34.000 € en 20 años sobre el mismo ejemplo. Las comisiones se comportan como interés compuesto negativo: se restan cada año del capital base.
- Los impuestos en el momento equivocado: tributar ganancias periódicamente interrumpe el interés compuesto. Diferir el pago de impuestos (fondos indexados traspasables, planes de pensiones) permite que el capital completo siga componiendo hasta el rescate.
Referencia: cálculos basados en rentabilidad histórica aproximada del MSCI World 1970–2024 (fuente: MSCI). Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Ley 35/2006 LIRPF — tributación de la base del ahorro.